Vivo en la Avenida Belgrano frente al Parque V Centenario y en reiteradas oportunidades, desconocidos - probablemente pertenecientes a alguna especie de “homo tonto dañino”- vandalizaron el frente de la casa o las plantas de la vereda. Hace unos días le tocó el turno al canasto de la basura que lograron volcar pese a estar fuertemente anclado a una base de hormigón. En esta carta, no quiero quejarme de los daños sufridos, que son consecuencia de la proliferación de los “homo tonto dañino”, sino agradecer a un vecino solidario que pasaba por la vereda. Este señor vio el canasto volcado y tuvo la gentileza de avisarme por el portero eléctrico para que pudiera guardar el artefacto en mi casa. Cuando salí, este civilizado señor ya no estaba y no pude agradecer en persona su actitud empática y colaborativa. Es un consuelo constatar que todavía existen las buenas personas.
Alvio Amadio
ing.alvioamadio@gmail.com